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Las hermanas Rebuelta, Aunando diferentes tiempos en una misma estancia.

Palabras de Rubén Sampietro Carrión
Vídeo y fotografías de Yasmina Diego Muñoz

Lanzamos nuestra colaboración con las hermanas Rebuelta: Almudena, arquitecta y diseñadora de interiores;  y Cristina, artista y diseñadora de interiores; que apuestan por otorgar calidez a lo contemporáneo a través del diálogo que consiguen jugando con elementos de otros tiempos y culturas  una parte del ciclo de entrevistas que gira en torno al hashtag #dearinspiration, que pretende diseccionar el concepto de diseño, inspiración y el proceso creativo de diferentes artistas para llamar a las musas.

 

 

Las Rebuelta abarcan sus proyectos desde el principio, la generación de espacios dentro de una casa, hasta el último detalle. En su estudio conjunto hacen proyectos tanto de arquitectura, reformas,  decoración e, incluso, llegando a hacer diseño de mobiliario específico para el sitio. Ellas recolectan referencias durante su día a día de sus experiencias, viajes, lecturas, películas que ven, música y todo lo que les rodea para llenar ese lugar de sus cabezas dedicado a almacenar todos esos apuntes que utilizarán para lograr que estar en un espacio suponga multitud de viajes espaciales y temporales.

 

El invierno ha llegado. Es tiempo de reuniones familiares, planes caseros y regalos. En Madrid se hace hueco un día soleado con cálidas temperaturas que rompen con lo esperado. Las hermanas Rebuelta nos reciben en su estudio, donde se encuentran muestras de tejidos, texturas, colores, relieves, rocas, cristales y maderas que cobran vida con cada proyecto que inician. Le enseñarnos la obra que tienen entre manos ahora mismo: la conversión de una antigua vaquería en una residencia con mucha personalidad, ya que ellas defienden firmemente que la historia de cada lugar es algo que no debe peuego, decidenrderse nunca.

 

Nos relatan que su contacto con el mundo del arte y el diseño no es algo casual. “Se nos ha inculcado desde pequeñas el gusto por la pintura, por el baile, por la música y por el arte en todas sus ramificaciones. Creo que eso es lo que nos ha llevado a estar donde estamos ahora, dedicándonos al mundo del interiorismo y la arquitectura” – añade Almudena. Y añade que su primera experiencia con el mundo del diseño se encuentra en su infancia, jugando a las casas de muñecas.

 

“Nuestro juego favorito era jugar a las casitas. Siempre terminábamos poniendo todo patas arriba para construir nuestra casa ideal. Cada día hacíamos una nueva.”

 

Ellas afirman que su interés por la arquitectura nació a partir de ese momento, “ahí fue cuando empezamos a tener este amor por nuestro trabajo y esta inquietud por el interiorismo, la arquitectura y todo lo que lleva.”

 

Tuvieron la oportunidad de trabajar con algunos de los diseñadores de interiores más reconocidos de España: Pascua Ortega y Belén Domecq, de los que adquirieron autonomía y destreza en la gestión completa de sus proyectos, en los que destaca su estilo perfeccionista y apasionado. En esos momentos, aprendieron a mirar los espacios con ojo crítico y, también, a repartir las estancias y cuidar la iluminación, ya que consideran que es una parte fundamental a la hora de proyectar.

 

Por vocación y formación, las hermanas Rebuelta Domecq no son capaces de entender el interiorismo de una forma que no sea como el conjunto de la arquitectura, la decoración y el arte como un todo único que camina en la misma dirección.

 

Cuando la vida es inspiración

Cristina nos comenta que ellas encuentran su inspiración, sobre todo, viajando. Les encanta conocer sitios nuevos, personas nuevas, formas de vida y otras cultura. Añade, “hoy en día, para despertar la inspiración, no hace falta irte tan lejos. Con el móvil estamos siempre al tanto de todas las nuevas tendencias, sitios de moda, restaurantes, casas y hoteles a lo largo del mundo. Al final es una herramienta de trabajo más.”

 

“Encontramos inspiración en casi todo: en objetos, artistas, experiencias, lugares, en la naturaleza… Todas esas influencias nos llevan a crecer profesionalmente y a evolucionar en nuestros diseños.

 

Nos detallan que entre los objetos que más les inspiran están las lámparas de Michael Anastassiades, la butaca Utrecht de Cassina, así como los papeles de Fornasetti. El estilo de las hermanas, sin duda, evidencia su pasión por viajar y su gran conocimiento de las diferentes culturas en las que se han visto inmersas. Todos estos aprendizajes han acabado dejando plasmado lo mejor de cada experiencia en su estilo propio, que se puede observar en la evidente singularidad y la fuerza de sus espacios. “Desde cada vez que vamos a Jerez, que es donde hemos vivido toda nuestra infancia y donde está nuestra familia, hasta Roma, donde estuve de Erasmus durante un año han marcado cómo veo la arquitectura y el diseño” – afirma Almudena. También, citan a varios de sus referentes artísticos, como Antonio López, por la forma que tiene de tratar la luz y el color y cómo transmite con las imágenes y los espacios, o Cristina Iglesias, que crea preciosas composiciones que se integran fácilmente en las casas.
 

El diseño

Las hermanas afirman que para ellas el diseño lo es todo. Es un lenguaje que se puede encontrar en cualquier lado, en todos los aspectos de nuestras vidas; y acotan, “hay diseño en todo: una cafetería, la ropa, unas gafas, una página web o en tu propia casa. Ya se puede considerar incluso como un estilo de vida, está incluso en los planes que hacemos. Al final es algo que te representa.”
Ellas tienen una calidad única e inherente en todos sus trabajos. Su estilo es contemporáneo –aunque con toques vintage que convergen con el presente– con un calor único para ellos que queda patente con en el uso de materiales nobles y sostenibles mezclados con muebles sofisticados. Acabados minimalistas, de líneas muy limpias, con espacios y formas muy definidas, así como colores con tonos muy naturales y neutros para dar como resultado: personalidad, funcionalidad y confort.
Cristina opina que la esencia del buen diseño es que cree una sinergia entre las necesidades y la estética del habitante, que refleje su personalidad. “Para mí, el valor del diseño está en sí mismo, un diseño que mejorará cualquier aspecto de su vida cotidiana. Buscamos no seguir tendencias, por otro lado, crear espacios que sean atemporales y en los que la calidad es evidente, utilizando materiales como madera, hierro, telas naturales y productos que son sostenibles”–  manifiesta.
Cada proyecto se trata de un nuevo reto y, por ello, siempre los afrontan de forma diferente: cada cliente es un mundo y las necesidades nunca son las mismas. Nos comentan, “el mejor aprendizaje en esta profesión es que para cada problema hay mil soluciones. Realmente, nos hace ser flexibles y tomar decisiones en el momento y hay otras soluciones que hay que madurarlas más.”
Reconocen que tienen un proceso creativo bastante ordenado y organizado, siempre empiezan viendo el espacio y estudiando lo que necesita, tanto el espacio como el cliente. Antes de empezar a proyectar, visitan el lugar para ver la distribución, la luz que tiene, las vistas y la propia historia del edificio. Este último aspecto es muy importante ya que eso le marca una personalidad que ellas creen que debe estar presente en todos sus proyectos.

 

“Para que un proyecto tenga carácter, en el fondo, es importante saber de dónde viene, en qué lugar está.”

En estos momentos se encuentran rehabilitando una antigua vaquería, en el centro de Madrid, la están convirtiendo en una residencia. Una parte fundamental del proyecto ha sido estudiar cómo era una vaquería en los años 40. Se trata de un local tradicionalmente industrial, por lo que ellas han visto importante respetar esa forma de edificio para que el cliente sepa de dónde procede su casa.
Otro de los ejes sobre los que gira su trabajo es el uso de los colores. Almudena nos explica, “el color lo es todo, influye en toda la composición. Tenemos una tendencia a que el color protagonista siempre sea neutro, que tenga tonos naturales, y contrastemos con un color más subido para darle fuerza y un punto de identidad al espacio.”
Sin olvidar su capacidad para hacer que el arte se integre a la perfección en los espacios, enriqueciéndolos con su presencia y dándoles un rico espectro de matices. “A la hora de seleccionar obras artísticas lo que nos guía mucho es la personalidad del cliente ya que cada uno tiene una determinada tendencia estética y nosotras la respetamos. Creemos fuertemente que todos tienen que ser ellos mismos y no romper con sus creencias. Siempre buscamos algo que le encaje tanto a él como dentro del espacio que hemos creado.” Por eso, se sienten afines a iniciativas como #dearinspiration, que persiguen servir de inspiración para potenciar la creatividad de los artistas. “El diseño y Miller & Marc van de la mano. Con sus gafas logran el equilibrio gracias a sus líneas armónicas, sus brillantes acabados y el toque vintage traído a la modernidad que impregna todos sus modelos. Es la reinvención de lo clásico”–  afirma Cristina. Ellas creen que la esencia de las cosas siempre debe estar presente en todo.

 

“Hay que ser uno mismo y, sobre todo, trabajar mucho. Al final, esto es una cuestión de esfuerzo y tesón, y la inspiración como decía Picasso ‘que te pille trabajando’. No hay que tener miedo al fracaso.”

Las hermanas Rebuelta, seguras de sus convicciones, tienen como dogma el riesgo, el esfuerzo y el tesón. Terminan diciendo “creo que es necesario que se tomen riesgos mientras se diseña. Ésta es la única forma de ser original, crear una singularidad y destacar. Para triunfar es importante que te apasione lo que haces y que, al final, trabajar no sea un esfuerzo, que estés deseando ver tus creaciones. Amando lo que haces y con trabajo siempre se consigue”.

 

15 q’s con Almudena & Cristina

 

1: ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?
Ayer. Rellenar una solicitud de ocupación de vía pública.
2: ¿Cuál es la cosa más bonita que alguien te ha dicho?
Gracias (de verdad).
3: ¿A qué eres adicto?
A la música.
4: ¿Quién te inspira?
La rabia.
5: ¿Qué significa el futuro para ti?
El presente.
6: ¿Cuál es la mejor receta que puedes cocinar?
Tataki de atún.
7: ¿Qué ha sido la última cosa que has anotado?
El orden de las canciones del último concierto.
8: ¿Qué ha sido lo último que has aprendido?
De dónde viene OK. Cuando volvían las tropas de la guerra para decir que no había habido bajas, escribían en una pizarra OK, que quería decir «cero killed».
9: ¿Cuál es tu palabra favorita en este momento?
Patulea.
10: ¿Cuándo te sientes más vivo?
Cuando estoy solo andando en medio de la naturaleza.
11: ¿Qué es lo primero que piensas al despertarte?
A ver qué me encuentro ahora en el correo o WhatsApp.
12: ¿Qué ha sido lo último que has escuchado?
Tocata y fuga en re menor de Bach.
13: ¿Qué ha sido lo último que has visto?
El segundo capítulo de la serie Maniac.
14: ¿Qué ha sido lo último que has leído?
A sangre fría de Truman Capote.
15: Anécdota o fun fact.
En el último concierto el otro guitarrista de la banda se hizo un esguince en cada pie porque no controló una bajada del escalón del escenario, que tenía 30 cm de altura.